Salud

La actividad física y sus beneficios para la salud y la sociedad

La escena, en las instalaciones de un club de fútbol americano. El entrenador habla frente al equipo reunido. Se perciben nervios. Son los instantes previos al último partido:

“Tres minutos para la mayor batalla de nuestras vidas profesionales. Todo se reduce a hoy. O nos curamos como equipo o nos desmoronamos. Jugada a jugada, pulgada a pulgada, hasta el final. Ahora estamos en el infierno, caballeros, creedme. Y, o nos quedamos aquí dejándonos machacar, o luchamos por volver a la luz. Podemos salir del infierno pulgada a pulgada”.

 

¿Quién no ha visto alguna vez este inspiracional monólogo de Al Pacino en la película Any Given Sunday? El discurso de su personaje motivando a los jugadores nos conecta con la constancia y el trabajo en equipo, dos de los valores del deporte. Y es que en abril tiene lugar el Día Internacional del Deporte. Además de aportar beneficios para la salud, física y mental, el deporte es un potente dinamizador de los valores sociales. Como dicen en la página de las Naciones Unidas dedicada a este día mundial, “el deporte tiene el poder de cambiar el mundo”.

Nosotros lo conmemoramos con una entrevista a Jon Santacana, medallista paralímpico en esquí alpino, que puedes recuperar entera en nuestro IGTV. Con él, conversamos justamente sobre la constancia y la confianza con el equipo, y conocimos su historia de superación, pues empezó a esquiar cuando ya le habían detectado una enfermedad que le dejaría con una agudeza visual del 5%.

 

Los beneficios de la actividad física

Estos valores que comentábamos son, sin duda, uno de los múltiples beneficios de la actividad física, que incluye el deporte pero también otras actividades que nos hagan mover. Seguidamente vamos a descubrir sus otras aportaciones y lo haremos apoyándonos de una información del Canal Salut de la Generalitat de Cataluña. De entrada, señalan que la actividad física ayuda a prevenir enfermedades. Como por ejemplo, la diabetes del tipo 2, la hipertensión o algunos tipos de cáncer, la obesidad… 

Siguiendo con la salud, “todo el organismo sale beneficiado”, ya que movernos va bien para nuestro corazón, el sistema nervioso, los músculos y huesos… Además, en el portal de la Generalitat listan otros beneficios de la actividad física:

  • Hace subir la esperanza y la calidad de vida
  • Combate el insomnio y otros trastornos del sueño
  • Fomenta las relaciones sociales
  • Mejora la memoria y la capacidad de aprendizaje
  • Mejora el rendimiento escolar
  • Mejora la salud mental

Respeto a este último punto, nos parece interesante destacar, como se informaba en esta campaña de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que la actividad física regular “también es buena para nuestra salud mental, ya que reduce el riesgo de depresión y deterioro cognitivo, retrasa la aparición de la demencia y mejora nuestro estado de ánimo general”.

 

¿Cuánto ejercicio tengo que hacer? 

Con todos estos beneficios, seguro que ya has sacado del armario tu ropa deportiva y te estás preguntado cuántas horas de actividad física deberías hacer. Pues bien, siguiendo con la OMS de referencia, el tiempo varía según tu edad. De entrada explican que los bebés de menos de 1 año deberían hacer ejercicio varias veces al día. El siguiente grupo es el de menores de 5 años, para el que se recomienda hacer actividad física un mínimo de 3 horas.

Respecto a los niños y jóvenes de entre 5 y 17 años, deberían hacer un mínimo de 60 minutos de actividad física al día. Se recomienda el ejercicio aeróbico y es conveniente que, tres veces a la semana, hagan actividad vigorosa para fortalecer músculos y huesos. En el caso de los adultos de 18 a 64 años, lo recomendable son unos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica física vigorosa, o combinar ambas. 

Por lo que hace a las personas de más edad, el tiempo recomendado es el mismo que el de la franja anterior. Cabe decir que la actividad física les puede ir muy bien para el equilibrio y para evitar caídas, entre otros. Si su salud no permite el desempeño de la actividad física, “se mantendrán físicamente activos en la medida en que se lo permita su estado”.

 

Encuentra lo que te mueve

Ahora ya conoces, a grandes rasgos, el valor del deporte y las horas de ejercicio semanales recomendadas para tu edad (puedes ampliar la información en este enlace). Te animamos a que, como nos proponía nuestro embajador de abril, el esquiador Jon Santacana, pruebes diversas formas de moverte un poco y encuentres la tuya. Ya sea un paseo a buen ritmo, un deporte en equipo como el fútbol o el pádel, nadar, el yoga, el chi kung… O el ciclismo, que parece que es el nuevo running. Y ¿qué tal la danza? En forma de zumba o de bailes de salón. Puede ser una buena manera de combinar los efectos positivos del deporte y de la música.

Y es que ¿no te ha pasado nunca que después de mover un poco el cuerpo todo se ve distinto? Que te despejas, te sientes flexible, activo, y se te despierta el hambre. E imagínate si lo compartes con tus compañeros: gozarás de las charlas y las risas, así como de tener un proyecto en común. Porque, como decíamos al inicio del artículo, pulgada a pulgada, trabajando juntos, se consiguen grandes cosas.